Los empresarios del turismo elevan otra “plegaria”

Carlos Veranda Gral
 
Carlos Velázquez
hrs.

El viernes pasado, mientras Miguel Torruco, el secretario de Turismo, seguramente combinaba sus trajes y camisas para viajar a España a la Feria Internacional de Turismo (Fitur); tres dirigentes empresariales lanzaban un nuevo SOS por este sector.

El detonador fue que el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) detalló que el PIB turístico cayó 28.4% en 2020, más de tres veces en comparación con el derrumbe de 8.5% del PIB general.

Así es que se perdieron, según el comunicado, entre 640 y 840 mil empleos, además de que han desaparecido decenas de miles de empresas turísticas.

Braulio Arsuaga, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET) refrendó, con una conmovedora fe en los milagros, la necesidad de que el Poder Legislativo retome sus 15 propuestas para enfrentar la emergencia, de las cuáles ni una sola ha sido considerada.

Mientras José Manuel López Campos, presidente de Conacano-Servytur, dijo que esa organización calcula que el turismo disminuyó sus transacciones en 75%, lo que significó pérdidas por más de 137 mil millones de pesos.

Y José Medina Mora, presidente de Coparmex, destacó la importancia de reposicionar en el exterior la imagen de México como un destino seguro.

Este año de elecciones es lógico que insistan en la necesidad de que el gobierno federal se responsabilice de la crisis en este sector; pero sólo algunos gobiernos estatales han hecho un buen trabajo y un cambio de actitud de la autoridad federal será factible hasta que López Obrador termine su mandato.

Ante la ausencia absoluta de la Secretaría de Turismo; sólo el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), que dirige Rogelio Jiménez Pons, le da mantenimiento a los Centros Integralmente Planeados y comanda la construcción del Tren Maya.

Las empresas medianas y grandes, para defender sus inversiones están fortaleciendo sus áreas de mercadotecnia para promoverse en sus principales mercados.

Además, los principales destinos de sol y playa se están recuperando más rápidamente que los destinos urbanos o del interior de la república; asimetría que ha derivado en necesidades muy diferentes en este sector.

Cuando Francisco Madrid, director de Cicotur de la Anáhuac, dice que es “imposible” una recuperación del sector en 2021, habría que preguntarle a qué parte del turismo se refiere:

¿A los desarrolladores turístico-inmobiliarios de Los Cabos que viven un boom y cuyas ventas hoy están arriba del 2019?

¿A los hoteleros de Los Cabos, Cancún, Mazatlán y Riviera Maya que dicen que le darán la vuelta a la historia del Covid-19 en el segundo semestre del año?

¿O a los hoteleros de la CDMX, Irapuato o Xalapa que no han dejado de “hacer agua”?

También es un hecho que la respuesta a esa falta de medidas disruptivas y apoyos eficaces, no la encontrará Torruco en España.

Incluso los empresarios españoles ya conocen la intrascendencia de este personaje; como les pasó a los capitanes del Hotel Ríu, quienes lo buscaron en la Cumbre del WTTC de Cancún para pedirle soluciones al problema en que se metieron con su propiedad en Nizuc.

Cuando sus colegas españoles les preguntaron sobre los resultados de aquel encuentro, respondieron: “Absolutamente ninguno”.

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Periodista apasionado de los viajes y de entender y comunicar cómo funciona la industria del turismo.

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