Cambios estructurales en turismo por el Covid-19

Carlos Veranda Gral
 
Carlos Velázquez
hrs.

Alejandro Calligaris es el director para México de Despegar, pero durante muchos años trabajó para Best Day, la agencia de viajes por internet (OTA, en inglés) que este año pasó a manos de la primera.

La pandemia complicó una operación que se había anunciado originalmente en 136 millones de dólares y al final se redujo a 56.5 millones de dólares pagaderos en 36 meses más otra cantidad que puede ir de cero a 20 millones en 48 meses dependiendo de los resultados.

Sobre esas cifras públicas Calligaris dice que no tiene nada más que añadir y que el proceso de pago sigue su marcha; mientras Despegar se prepara a sortear un 2021 que también será complicado.

Según el ex director de Hotel Do, filial de Best Day orientada a las operaciones B2B; será hasta 2022 cuando la actividad turística regresará a las cifras que se observaron en 2019.

Por lo pronto México, y específicamente los destinos de playa, encabezan por mucho la recuperación del turismo.

Aunque no precisó cifras, consideró que en promedio los destinos turísticos de países como Brasil y Colombia, los que van adelante en Sudamérica, están en promedio en un rango de entre 25 y 30% contra el año previo.

Mientras que los destinos mexicanos ya van en niveles del 50% debido a que el país no cerró sus fronteras.

Además reconoció que se ha hecho un buen trabajo en el terreno sanitario, por lo que se ha generado confianza entre los viajeros internacionales.

Con 53 años de edad y 35 laborando en el sector turístico, Calligaris anticipó que el turismo masivo regresará como ya ha sucedido en otras ocasiones.

Hasta ahora sólo identifica dos cambios estructurales en el negocio turístico y el primero de ellos es que se han acortado de manera importante los plazos para hacer las reservaciones.

Anteriormente viajeros de países como Estados Unidos planeaban sus viajes con un año de anticipación y consultaban decenas de sitios en Internet antes de tomar una decisión.

Ahora en cambio las reservaciones se hacen con un mes de anticipación e incluso con menos tiempo; lo que ha obligado a aerolíneas, hoteles y otros prestadores de servicios a ajustar sus estrategias de precios y sus plazos para cancelar.

Despegar también está trasladando esas políticas a sus clientes y está atendiendo muchas más peticiones concretas que antes de la crisis del Covid-19.

El otro cambio estructural, para él, tiene que ver con los viajes corporativos y el turismo de negocios; sobre todo porque en este año el mundo ha aprendido a generar resultados a través de las plataformas digitales.

Afortunadamente para Despegar, asegura, nunca ha sido una OTA que haya tenido un volumen de negocios proporcionalmente grande vinculado al mercado corporativo.

Acepta que sí es mayor su participación en el segmento de los viajeros de negocios individuales y en el de las pequeñas y medianas empresas.

El foco del negocio de Despegar, sostiene, ha sido el turismo de placer y éste es el que se está recobrando más rápidamente.

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Periodista apasionado de los viajes y de entender y comunicar cómo funciona la industria del turismo.

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