Oferta hotelera deficiente alienta economía compartida

 
Carlos Velázquez
hrs.

Si México pretender seguir creciendo en el negocio turístico durante los siguientes seis años, no sólo en número de viajeros internacionales sino en la derrama que dejan, uno de los retos es aumentar la oferta hotelera.

Un ejemplo de lo anterior es la Ciudad de México, donde las cifras oficiales hablan de más de 56 mil cuartos; cuando la realidad es que poco más de 20 mil son los que están en el segmento de cuatro y cinco estrellas que es donde se genera el negocio más relevante para los destinos.

Así es que no es de extrañar el crecimiento que ha tenido Airbnb y otras plataformas de la economía compartida; pues la principal demanda se concentra en viajeros que buscan experiencias, ubicación y calidad de servicio que no encuentran fácilmente en los hoteles.

Así es que resulta relevante que haya modelos de negocios exitosos, que contribuyan a aumentar la oferta hotelera capaz de atraer a viajeros que gasten cada vez más.

Un caso es el del Grupo Prisma, cuyo director general es Rafael de la Mora, ejecutivo que salió de las filas de la alta dirección de Grupo Posadas.

Ligado a Fibra Inn, Prisma ya tiene 43 hoteles con los que se está acercando a otras organizaciones con mucho más tiempo en el mercado como Grupo Misión que tiene 46.

Prisma suma unos siete mil cuartos y tiene en desarrollo otros dos mil, de los cuales el que firmó más recientemente fue el de Mérida que funcionará con la marca Holliday Inn & Suites.

De hecho de la totalidad de su inventario, 13 hoteles corren sobre las marcas de IHG, 12 con Wyndham, 7 con Hilton, 6 con Marriott y los restantes cinco con otras tres marcas.

Su desempeño medido a través del Ingreso por Habitación Disponible (Revpar) es de 62%, que está cinco puntos abajo del promedio de Posadas y tres arriba de Cityexpress.

Un resultado nada despreciable, sobre todo si se toma en cuenta que es uno de los grupos hoteleros con menos años en el mercado nacional.

En un momento en que urgen más fórmulas para aumentar la oferta hotelera competitiva en México, Prisma está mostrando que tiene una fórmula de inversión interesante.

Divisadero

CBX. En pocos días Jorge Goytortúa dejará la dirección comercial corporativa de Aeroméxico, pues asumirá la dirección general del Cross Border Xpress (CBX).

Se trata del exitoso proyecto comandado por Eduardo Sánchez Navarro y un grupo de inversionistas de México y Estados Unidos y por el que transitan cada año millones de pasajeros a través de la frontera entre San Diego y Tijuana.

Un área de oportunidad evidente es que más estadounidenses lo usen para utilizar la conectividad aérea desde Tijuana, para llegar a un número importante de destinos nacionales através de compañías como la propia Aeroméxico y Volaris.

Goytortúa es un conocedor de la comercialización aérea y tiene una importante relación con empresas que se dedican a la venta de viajes, algunas asombradas por su decisión de aceptar este reto profesional.

 

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Periodista apasionado de los viajes y de entender y comunicar cómo funciona la industria del turismo.

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