Los hoteles no están en la agenda prioritaria de los “casineros”

 
Redacción
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La Cumbre Iberoamericana del Juego, que se llevará a cabo esta semana en la Ciudad de México, está permitiendo abrir este tema que hoy preocupa a algunos empresarios del turismo, por la posibilidad de que en la Nueva Ley de Juegos y Sorteos se incluyan las bases para abrir casinos en los hoteles.

Un asunto que se ha visto a la luz de la rentabilidad de quienes han hecho grandes inversiones en el negocio del hospedaje y a quienes les inquieta que lleguen grandes inversionistas, que incluso pongan en entredicho su modelo de negocio.

En realidad, hay otros temas prioritarios para quienes ya participan hoy en el negocio de los juegos con apuesta en México, como son la incertidumbre fiscal y legal.

**Miguel Ángel Ochoa**, presidente de la Asociación de Permisionarios Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y de Juegos de Apuestas de México (AIEJA) señala, por ejemplo, el asunto del juego en línea.

Una actividad que crece a tasas muy elevadas en todo el mundo y que hoy no sólo no está regulada en el país, sino que ésa sí carece de supervisión y no genera derrama alguna en México.

Es verdad que **Marcela González Salas y Petricioli**, como directora general de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación, logró darle un orden a esta actividad.

Un trabajo en el que ha seguido avanzando su sucesor, que es **Luis Felipe Cangas** quien, por ejemplo, ha hecho un trabajo relevante clausurando casinos clandestinos.

En este contexto, hay todavía mucho espacio para negociar antes de que la ley sea aprobada en el Senado hacia finales de este año. Y por ello también valdría la pena analizar si, como sucedió con las reservas indígenas del sur de Estados Unidos, los casinos pueden impulsar el crecimiento turístico en algunas regiones o lograr que se consoliden algunos Centros Integralmente Planeados que hoy están subdesarrollados. Una discusión seria y sin dogmatismos sería más que deseable.

**DIVISADERO**

De rebote. La crisis política por la que atraviesa Brasil, después de que **Dilma Rousseff** fue suspendida de la Presidencia, está dejando una estela de “muertos y heridos” políticos.

Una historia de ese estilo es la que podría escribirse en el interior de la Organización Mundial del Turismo (OMT), pues existe la tradición de que el secretario general prepara con dos años de anticipación la sucesión a su cargo.

Así sucedió cuando el mexicano **Antonio Enríquez Savignac** protegió como segundo de a bordo a **Francesco Frangialli**, quien asumió la secretaría general de manera interina para después encumbrase formalmente.

Algo parecido ocurrió cuando **Frangialli** apoyó a **Taleb Rifai**, actual secretario general, para que al final asumiera el cargo.

Ahora Rifai estaba haciendo lo propio con **Márcio Favilla**, director ejecutivo de Competitividad, Relaciones Exteriores y Asociaciones de la OMT.

La gran duda que hoy tienen quienes se mueven en el mundo de la diplomacia y el turismo consiste en saber si **Favilla** logrará conseguir a tiempo los apoyos necesarios, cuando su país está corriendo una novela que nadie sabe cómo acabará.

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