La fórmula de Meade sí funcionó en Cozumel

 
Carlos Velázquez
hrs.

Si la apuesta de José Antonio Meade por convertirse en Presidente de México como candidato sin partido, aunque postulado por el PRI, demostró que ni la mejor propuesta puede contra del enojo de los votantes; hay una historia paralela que vale la pena seguir.

Su protagonista es Pedro Joaquín Delbouis, quien precisamente ganó la presidencia municipal de Cozumel como candidato sin partido aunque con el registro del PRI.

Cozumel no sólo fue el primer destino turístico del Caribe Mexicano; sino que además ha sido un semillero de políticos de donde han salido desde los más respetados hasta otros impresentables como Roberto Borge.

De hecho sigue vigente aquella frase, según la cual en Quintana Roo los líderes económicos provienen de Cancún pero los políticos de Cozumel.

Lo curioso de Joaquín Delbouis es que no obstante ser hijo de Pedro Joaquín Codwell, ex gobernador de Quintana Roo y ex Secretario de Turismo y de Energía, además de ser sobrino de Carlos Joaquín González, el gobernador actual; había mantenido su vida política principalmente en el “congelador”.

Y no sólo porque estuvo al margen de dicha actividad, sino debido a que como empresario es dueño de una fábrica de hielo en Cozumel; negocio que recuerda a Aureliano Buendía en Cien Años de Soledad.

Tuvo que llegar una presidenta municipal poco preparada y arrogante, como fue la panista-perredista Perla Cecilia Tun Pech; para que Joaquín Delbouis se decidiera no sólo a derrotarla electoralmente sino a salir bien librado del embate de Morena.

La señora Tun Pech llevaba dos años en el cargo y tenía la posibilidad de reelegirse; pero en su periodo cometió algunos errores mayúsculos como sobre endeudar al municipio y permitir una ola de inseguridad, algo para lo que realmente se necesita “talento” si recordamos que Cozumel es una isla.

Joaquín Delbouis había sido líder empresarial y con ese único antecedente, pues no queda claro si en estos tiempos ser hijo de un priísta prominente es un activo o un pasivo, logró 40.93% de los votos.

Antes de que Andrés Manuel López Obrador asumiera la Presidencia, el político cozumeleño reestructuró la deuda pública de la isla con el apoyo de Banobras; lo que le generó un ahorro de 200 millones de pesos.

Ahora tiene otros muchos retos por delante, como por ejemplo apoyar que se abra la competencia en el negocio de los cruceros; pues si bien Cozumel es el principal receptor de barcos turísticos en el mundo, Carnival y sus navieras aliadas son las principales beneficiarias.

Otro caso interesante es el del transporte terrestre, pues allí la discusión no estriba en si pueden operar Uber o Cabify; sino en que al menos el durísimo gremio de los taxistas permita la competencia de las transportadoras privadas, como lo marca la Ley de Movilidad en el estado.

Cozumel tiene muchas oportunidades para modernizarse y crecer económicamente y será más que divertido descubrir si un nieto de don Nassim Joaquín (qepd), el mítico mandamás insular, es quien logra iniciar esos cambios.

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Periodista apasionado de los viajes y de entender y comunicar cómo funciona la industria del turismo.

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