Cuenta Miguel Torruco que en la década de los ochenta felicitó a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), candidato presidencial de Morena, por haber participado en una protesta por un problema con unos pozos petroleros y que de allí surgió su amistad.
Una relación que dice fue decisiva para que, con el apoyo de este último, haya ocupado la Secretaría de Turismo de la CDMX al inicio de la administración de Miguel Mancera y sin ser parte de su equipo.
En el salón para reuniones de su casa del Pedregal, Torruco no sólo tiene una figura de cera de tamaño natural de John Lennon, su ídolo máximo, sino colgada una pintura de AMLO rodeado por quienes integrarían su gabinete cuando contendió, hace seis años, por la Presidencia.
Pocos días antes de las elecciones, Torruco hizo en ese salón un encuentro social y cada uno de los protagonistas firmó la pintura, incluyendo Mancera hoy lejos de Morena.
Torruco tiene cientos de anécdotas pero, después de aguardar meses para que aceptara esta charla, hubo que interrumpirlo varias de ellas, para entrever hacia donde iría su trabajo como Secretario de Turismo, si AMLO gana las elecciones.
Además el tiempo fue sólo una hora y así, acompañados por Juan Carlos Arnau, esbozó algunas ideas:
- Va por la facilitación de la entrada de turistas internacionales a México, por tanto no considera que sería adecuado imponerle la visa a los estadounidenses. Sin embargo, estaría porque hubiera un registro dactilar y fotográfico de los extranjeros que crucen la frontera y que no sería motivado por la reciprocidad entre países, sino por fortalecer la seguridad.
- La Secretaría de Turismo deberá influir en las decisiones de promoción y desarrollo del sector, al presidir los órganos de gobierno tanto del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM) como del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). Descarta que la Presidencia vaya a interferir en la conducción de los organismos anteriores, pues confía en el respeto de AMLO hacia las decisiones de sus principales colaboradores. Por tanto, tampoco estaría por una reforma legal que le diera más fuerza a Sectur sobre las decisiones de estos órganos desconcentrados.
- Sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), enfatiza que el tema no le corresponde; pero considera que los aspectos clave son revisar que la construcción sobre un vaso regulador natural, como ha dicho José Luis Luege, no derive en inundaciones a las poblaciones aledañas. También que se garantice la transparencia, se revise la solvencia técnica del proyecto y se valoren con más cuidado las pérdidas que implicaría cerrar el Aeropuerto Benito Juárez.
- La Sectur tendrá más recursos producto de los ahorros derivados de eliminar las direcciones generales adjuntas, que han incrementado innecesariamente su gasto corriente.
- Crearía un Barómetro del Turismo a nivel nacional, para que los registros estadísticos de este sector sean más precisos y se acaben con las “cifras copeteadas”.
Hubieran sido necesarias más horas para sumar preguntas y ahondar en las respuestas, pero esto ya da una idea.