Celebra ciudadanía en Quintana Roo el cambio del huso horario

 
Nallely Campos
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Como ordenó Dios, según refiere la Biblia: “la luz se hizo”. Aunque sea solamente una hora más…
Cuentan que en Cancún y en la Riviera Maya, hoy el principal tema de plática no es el siniestro caso de Ayotzinapa, sino la decisión del Congreso de la Unión, que finalmente aprobó la semana pasada el deseado cambio de huso horario en el estado de Quintana Roo.
Más allá del hecho en sí mismo y de que, gracias a esta medida, será posible disfrutar de otra hora en las playas o de que aumentará la conectividad aérea, al ampliarse sesenta minutos al día la operación de los aeropuertos internacionales de Cancún y Cozumel; el hecho ha sido celebrado como un triunfo de la ciudadanía.
Una demostración de que cuando una propuesta es sensata y beneficia a todos, puede concretarse; incluso cuando para ello hayan tenido que pasar más de tres años y resultara necesario remar contra corriente pues, como siempre, surgió la resistencia al cambio.
De entre todos los ciudadanos que participaron en impulsar esta propuesta, destaca el papel de **Cristina Alcayaga**, empresaria que tomó como bandera personal defender esta idea de beneficio colectivo.
Fueron otros muchos más los que participaron, a través de las redes sociales, distribuyendo panfletos en las calles, respondiendo a las encuestas y de muchas maneras más.
**Alcayaga**, por su parte, cabildeó con legisladores, acudió a los líderes de opinión, habló con políticos y obtuvo el apoyo tanto del gobernador del estado, **Roberto Borge**; como de la titular de Turismo federal, **Claudia Ruiz Massieu**, quien logró a su vez atraer el interés del presidente **Enrique Peña Nieto**.
Será en enero cuando la medida se haga efectiva, tras su publicación en el Diario Oficial de la Federación, y por supuesto requerirá de una campaña para informar a todos los involucrados y un trabajo de comunicación importante con las aerolíneas y demás empresas involucradas en el asunto de la conectividad.
La medida beneficiará a todo el estado, por lo que incluso fue superada aquella propuesta de mantener el horario del centro de México en Chetumal y otras poblaciones del sur.
Así es que si el turismo es un trabuco en Quintana Roo, el próximo año habrá condiciones nuevas para apoyar su exitoso desempeño.
Y además entre los empresarios corre la broma de que ya se sabe por qué **Romárico Arroyo**, hotelero y exitoso desarrollador inmobiliario, ha tenido que aceptar que en su casa existe un matriarcado.
Y es que si su esposa, **Cristina Alcayaga**, nunca quitó el dedo del renglón en su propósito de lograr el cambio del huso horario; nadie se quiere imaginar lo que debe ser tratar de llevarle la contra, en el ámbito de la vida personal.

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Periodista especializada en turismo

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