Un viaje inútil a China

 
Carlos Velázquez
hrs.

Como si fuera “el mundo al revés”, Miguel Torruco, secretario de Turismo, ya está comenzando a preparar su maleta para viajar en septiembre a China; precisamente ahora que Aeroméxico está cancelando su ruta de la CDMX a Shanghái.

El 11 de julio, minutos antes de que se instalara el Consejo de Diplomacia Turística (CDT), Torruco y Marcelo Ebrard, el secretario de Relaciones Exteriores, hablaron sobre ese próximo viaje a China.

El canciller venía de regreso de Oriente en donde no sólo visitó al gigante asiático, sino que participó en la cumbre del G20 en Japón.

Así es que le dijo a Torruco que le compartiría contactos de funcionarios chinos con los que necesitaba platicar.

De entonces para acá lo que ha sucedido es que Aeromexico anunció que cancelará su vuelo CDMX-Shanghái para concentrar su presencia diaria en la ruta Ciudad de México-Barcelona y competir en mejores circunstancias con Emirates, que sorprendentemente está por estrenar su frecuencia diaria entre Dubai-Barcelona y la CDMX.

Aunque la lógica dice que la conectividad es clave para aumentar la llegada de viajeros chinos en este caso a México, esa no es la razón por la que resultará ocioso el viaje a China de Torruco.

En la actualidad 75% de los viajeros chinos que llegan a México lo hacen a través de Europa, Estados Unidos y Canadá.

El problema es que Sectur no tiene recursos para hacer campañas cooperativas de promoción con los mayoristas chinos, ni para trabajar seriamente en todo lo que es necesario para recibir a los turistas de ese país.

Así es que además de la cancelación de los vuelos de Aeromexico y de una de las frecuencias semanales de la aerolínea Hainan por un tema de reciprocidad, no existe ni remotamente un programa ejecutable para alentar la llegada de chinos a México.

Por lo demás ciertamente deben ser bienvenidos los viajeros de los Emiratos Árabes Unidos, la India y otros países que lleguen vía el vuelo de Emirates.

Pero, no es entendible que Torruco diga que, como secretario de Turismo, su papel se reduzca a darle la bienvenida a los ciudadanos árabes, pues él debe coadyuvar en los temas más relevantes de la política aeronáutica del país y allí están las preocupaciones por las políticas anticompetitivas de Emirates.

Desde ahora los precios del vuelo de Barcelona a CDMX de esa firma son muy competitivos para el consumidor. Qué bueno.

Sin embargo, un gobierno debe defender a sus aerolíneas por el número de empleos que generan y por su posición estratégica en términos de conectividad turística y comercial.

Hoy las aerolíneas mexicanas viven tiempos retadores y el gobierno no debería complicarles más el entorno.

Divisadero

Mi Gober Precioso. Muchos saben que Carlos Solís, secretario particular de Miguel Torruco, fue un colaborador cercanísimo de Mario Marín en el gobierno de Puebla.

Pero resulta que además Mario Alberto Martínez, director de Plaenación; Jesús Tapia, de Seguimiento y Evaluación y César Daniel Madruga, de Ordenamiento Sustentable, fueron colaboradores de ese despreciable ex mandatario poblano.

Por la influencia que tienen, ahora dicen que Sectur es una dependencia “preciosa”…

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Periodista apasionado de los viajes y de entender y comunicar cómo funciona la industria del turismo.

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