Los Morismas de Bracho, una escenificación que anualmente se lleva a cabo en la ciudad de Zacatecas, este año buscará ser reconocida a nivel mundial con la obtención de un Récord Guinness, ya que en ella participan más de veinte mil actores.
Aunque no muy conocida, se trata de una de las representaciones populares más monumentales de México y América Latina, en la que se mezcla teatro, religión, historia y tradición comunitaria que logra convocar a decenas de miles de espectadores.
Los Morismas presentan la dramatización de tres grandes momentos simbólicos de la historia universal: de la época bíblica, el martirio de San Juan Bautista, cuya imagen encabeza los desfiles; de la Edad Media, las batallas entre los Doce Pares de Francia, liderados por Carlomagno, contra los moros; y del Renacimiento, la Batalla de Lepanto, en la que la Liga Santa derrotó al ejército otomano, simbolizando la victoria espiritual del cristianismo.
La escenificación incluye un gran desfile por el Centro Histórico de la ciudad de Zacatecas, con fuegos artificiales, bandas de guerra y vestimentas de época, pero tiene como locación principal Las Lomas de Bracho, ubicadas detrás del Cerro de la Bufa.
Más que una acción de teatro al aire libre, los Morismas de Bracho es un acto de devoción comunitaria que desde hace doscientos años se ha transmitido de generación en generación, por lo que las familias zacatecanas participan como soldados, cofrades, artesanos o músicos, convirtiéndose en un espectáculo masivo que reafirma la identidad de todo un pueblo.
Lo que comenzó en el siglo XIX como una expresión de devoción popular se ha transformado en un fenómeno cultural que hoy involucra a más de veinte mil actores. La magnitud de la celebración y la fuerza de la tradición la han colocado como una de las escenificaciones comunitarias más grandes del país, y este año pretende trascender fronteras al buscar un lugar en el libro de los récords mundiales.
El momento clave tendrá lugar el domingo 31 de agosto, cuando se realice el desfile principal de la festividad. Durante esta jornada, se espera la participación masiva de integrantes de hermandades y agrupaciones que, bajo la mirada de jueces internacionales, intentarán demostrar por qué los Morismas son un referente único del patrimonio cultural vivo de México.