Ek’ Balam, la joya arqueológica poco explorada de Yucatán
Redacción
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En el corazón de Yucatán, a pocos kilómetros de Valladolid, se encuentra Ek’ Balam, una de las zonas arqueológicas más fascinantes y menos concurridas del estado. Su nombre en maya significa “jaguar negro” y su historia está envuelta en el misterio, ya que, a diferencia de otras ciudades mayas, esta se mantuvo oculta bajo la selva durante siglos.
Lo que hace especial a Ek’ Balam es su impresionante Acrópolis, una estructura monumental de más de 30 metros de altura que permite a los visitantes escalar hasta la cima y disfrutar de una vista panorámica inigualable de la selva yucateca. A lo largo de su fachada, se pueden apreciar intrincados relieves y figuras esculpidas en estuco, entre ellas una imponente entrada que representa la boca de un jaguar, símbolo del poder y la espiritualidad maya.
El sitio también cuenta con otras construcciones notables, como la Plaza Central, rodeada de templos y palacios, y el Juego de Pelota, un espacio donde los antiguos mayas realizaban este ritual deportivo de gran significado religioso.
A diferencia de Chichén Itzá, Ek’ Balam aún conserva un ambiente más íntimo y menos turístico, lo que permite a los visitantes explorar sus estructuras con calma y sumergirse en la atmósfera mística del lugar.
Muy cerca de la zona arqueológica se encuentra el cenote X’Canché, un espectacular cuerpo de agua rodeado de vegetación, ideal para nadar y refrescarse después del recorrido. Se puede acceder caminando o en bicicleta desde la entrada del sitio.
Visitar Ek’ Balam es una oportunidad única para descubrir un tesoro arqueológico poco explorado, admirar su majestuosidad y conectar con la grandeza de la civilización maya.