Opinión

Huatulco, ¿el hijo 'enfermito' de Fonatur?

Cuando John McCarthy era director general del Fonatur durante el gobierno de Vicente Fox solía decir que este organismo tenía cinco hijos, de los cuales uno estaba enfermito y otro le había salido tonto.

por Gustavo Armenta el Viernes 17 de marzo de 2017 a las 11:11

Cuando John McCarthy era director general del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) durante el gobierno de Vicente Fox (2000-2006), solía decir que este organismo tenía cinco hijos, de los cuales uno estaba enfermito y otro le había salido tonto.

En el diagnóstico de McCarthy, los vástagos sanos eran Cancún, Los Cabos e Ixtapa, en tanto que el tonto era Loreto, ubicado en Baja California Sur. El enfermito era el más joven de todos: Huatulco.

Así, el entonces director general de Fonatur se refería a los cinco Centros Integralmente Planeados que fueron ideados a finales del sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, cuatro de los cuales fueron construidos por su sucesor, Luis Echeverría, que gobernó durante la primera mitad de la década de los 70 del siglo pasado. El quinto, Huatulco, se edificó durante la administración de Miguel de la Madrid, en la década de los 80.

Loreto resultó tan grande fracaso, que prácticamente fue desahuciado por los gobiernos priistas, los que también se olvidaron de Huatulco.

Cuando llegaron los panistas al gobierno federal, intentaron hacer algo por estos parientes pobres. Grandes fueron los esfuerzos de McCarthy por Loreto, pero no prosperaron. Entonces le echaron más ganitas a Huatulco, al cual Fox relanzó dos veces en pomposas ceremonias, pero más con saliva que con dinero y voluntad política. Así, el tonto y el malito no mejoraron durante el gobierno foxista. Siguieron igual.

Después vendría Felipe Calderón, quien intentó sacar del hoyo a Huatulco con un impresionante evento en la bahía de Tangolunda, el 25 de marzo de 2008, al cual tuvieron la delicadeza de ya no llamar 'relanzamiento' (lo cual habría sonado a burla), sino que lo bautizaron como 'renacimiento'.

En este evento, 22 entidades del gobierno federal, el gobierno estatal, el municipal de Santa María Huatulco y varias agrupaciones de la iniciativa privada firmaron lo que se llamó: 'Convenio General de Colaboración Interinstitucional para el Renacimiento del Gran Destino Turístico de Huatulco', un larguísimo documento que casi prometía convertir a este rincón oaxaqueño en un nuevo Cancún.

Ahí, Calderón afirmó: “En el Convenio se establecen metas concretas de mi gobierno, del gobierno del estado, del gobierno municipal y del sector empresarial, porque puedo decirles con toda claridad y certeza que vamos en serio para que Huatulco renazca y se convierta en el nuevo polo de desarrollo turístico del país”.

A este renovado intento lo llamaron el renacimiento de un gran destino, y Calderón destacó cinco acciones que, según prometió, beneficiarían a corto y mediano plazos al lugar:

La construcción de dos mil 500 cuartos de hotel. Emprender dos proyectos carreteros fundamentales: Oaxaca-Mitla-Tehuantepec-Salina Cruz y Oaxaca-Huatulco-Puerto Escondido. Otorgar créditos y microcréditos para pequeñas y medianas empresas; establecimiento de una zona naval y conclusión del Hospital Naval, así como el mejoramiento de la infraestructura educativa. Elevar la calidad de vida de los habitantes de Huatulco a través de programas de vivienda para trabajadores con ingresos menores a cinco salarios mínimos. Y diversificar la orientación del destino turístico con temáticas y atractivos culturales y la ampliación de la pista del aeropuerto para que pudiera recibir, de manera directa, turismo de Europa y Asia.

Su discurso concluyó de esta manera: “Hoy reitero a los mexicanos que el gobierno federal va en serio por el desarrollo del turismo. Huatulco deberá ser un ejemplo y símbolo de lo que podemos hacer con el esfuerzo y el trabajo decidido, coordinado, constructivo, de los tres órdenes de gobierno, de la iniciativa privada y de la sociedad civil”.

Dentro de diez días se cumplen nueve años de esa promisoria mañana para Huatulco, un lugar que, sin duda, cuenta con lo necesario para convertirse en uno de los más atractivos destinos turísticos de México, pero el cual en las últimas décadas ha padecido un rosario de malos gobernantes que, en lugar de darle suficientes recursos, le han quitado parte de lo que genera. Inclusive ya vivió la alternancia política con la llegada del anterior gobernador, Gabino Cué, quien hace poco dejó el cargo sin haber mostrado una gran diferencia con sus antecesores priistas, donde aparecen apellidos tan ilustres como Ruiz y Murat.

En la próxima Ciudad Abierta veremos qué tanto ha mejorado Huatulco gracias a su 'renacimiento' calderonista.

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Es un periodista especializado en turismo con una destacada trayectoria en diversos medios de comunicación como Milenio Diario, Milenio Semanal y Mundo Ejecutivo, entre otros. Actualmente es director de suplementos especiales de Milenio Diario.

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