Opinión

La suerte de haber creado un Best Day

La tradición oral de la historia de cómo se gestó la empresa Best Day es una leyenda real que hoy su CEO, Chistian Kremers, con su acento español cuenta de la siguiente manera

por Gustavo Armenta el Miércoles 8 de marzo de 2017 a las 11:15

La tradición oral de la historia de cómo se gestó la empresa Best Day es una leyenda real que hoy su CEO, Chistian Kremers, con su acento español cuenta de la siguiente manera: cuando Fernando García Zalvidea decide irse a vivir a Cancún (a principios de la década de los 80 del siglo pasado) para darse un año sabático después de haber estudiado ingeniería química, antes de empezar a buscar trabajo en lo suyo sacó su título de instructor de buceo para poder solventar su estancia en la playa durante todo ese tiempo. Buscó una marina y ahí comenzó a darles clases a los turistas.

Un día, unos americanos, clientes suyos de buceo, le dijeron: “Oye, Fernando, ¿no sabrás de alguien que nos quiera llevar mañana a las ruinas, no queremos hacer un tour con todo el mundo, en autobús, queremos algo más local, algo más de aquí, que nos lleve a ver un poco las cosas de verdad; pagamos 150 dólares”.

Entonces Fernando pensó: “Órale, eso es más de lo que gano en un semana dando clases”. Y les contestó: “No, pues yo mismo. Y si no quedan satisfechos con el paseo, pues no me pagan”.

Al día siguiente los subió en su coche, al que le metió un 'refri' y unas 'cheves', unos refrescos, y se los llevó. Fueron a Tulum, no existía Xcaret en esa época (el cual abrió hasta 1990), luego se los llevó a bañarse a esas playas tan bonitas que hay por ahí y bueno, se la pasaron ¡bomba!

El caso es que regresaron en la noche, se la habían pasado fenomenal. Y los turistas le dijeron: “Fernando, te tenemos una buena noticia: nos ha encantado y sí te vamos a pagar. Toma tus 150 dólares y veinte más de propina. Muchas gracias, porque te tenemos que comentar que este ha sido the best day de nuestra vacaciones”.

Fernando se fue a su casa, con sus 170 dólares y dijo: “¡Uta!, he creado un best day para esta gente y me he ganado 170 dólares. No, pues yo quiero hacer muchos best days”. Y de ahí viene el nombre, de crear un día memorable en la mente del turista.

Y así, en sus días libres comenzó a llevar de paseo a un turista, y a otro. Llamó a su hermano, quien le empezó a ayudar, compraron una camioneta y de ahí hicieron lo que es hoy la compañía.

A más de tres décadas de distancia de esta anécdota, el mes pasado Best Day Travel Group, cuyo presidente del consejo de administración es Julián Balbuena, recibió de parte de Miguel Ángel Margáin, director general del Instituto Mexicano de Propiedad Industrial (IMPI), la declaratoria de 'Marca Famosa', quien explicó que “fueron elementos como el amplio conocimiento de la marca por parte del público consumidor y los servicios que ofrece; así como la acreditación de que la marca se encuentra en uso dentro de la República Mexicana desde 1984, los que se consideraron para otorgar la declaratoria de Marca Famosa a Best Day”.

Esta declaratoria pone a la empresa fundada por García Zalvidea (quien falleció hace poco más de tres años) al nivel de marcas como Bimbo, Pemex, Cinépolis, el IMSS y el Nacional Monte de Piedad, entre otras.

Kremers precisa que, hasta el momento, son 62 empresas mexicanas las que han recibido este reconocimiento, pero es la primera, y única en América Latina, que se dedica a actividades turísticas, lo cual eleva considerablemente el valor de su nombre.

“En el IMPI hicieron una encuesta al público en general para ver qué tanto conoce a Best Day y, dicho por ellos, no por nosotros, el resultado fue que 69 por ciento de las personas entrevistadas conocían nuestra marca”, comenta muy contento Kremers.

Pero Best Day no es solamente una marca famosa, sino también una empresa muy exitosa que en 2016 creció 23 por ciento su cantidad de viajes vendidos, con relación a lo registrado en 2015, lo cual los ha llevado a proyectar que en el presente año superarán sus ventas en 28 por ciento más que el año pasado.

Le pregunto si no es una meta muy optimista, tomando en cuenta cómo está la situación del país y el entorno internacional, a lo que me responde: “Precisamente porque en el fondo las cosas para el turismo no están tan mal. Estamos viendo que el dólar está caro y a (Donald) Trump diciendo muchas tonterías, y con esto lo que está haciendo es que el mexicano viaje más por México, y como agencia número uno en México nos beneficia muchísimo que el cliente viaje más por el país”.

Y sí, según sus números, 80 por ciento de sus ventas son viajes dentro de la República Mexicana y únicamente el restante 20 por ciento son para el extranjero.

Por lo menos este es un efecto positivo de la amenaza llamada Trump.

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Es un periodista especializado en turismo con una destacada trayectoria en diversos medios de comunicación como Milenio Diario, Milenio Semanal y Mundo Ejecutivo, entre otros. Actualmente es director de suplementos especiales de Milenio Diario.

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